Caracas Sports Club

La Gestación del Caracas Sports Club comienza hacia el año 1950. Un grupo de ingleses aficionados al cricket, practicaba este deporte en un terreno ubicado en una de las urbanizaciones de Caracas, llamada Las Mercedes. Al tener conocimiento de que se iba a dedicar el terreno a fines comerciales, comenzaron a buscar otro. Al cabo de un tiempo, consiguieron un área aproximada de 100.000 metros cuadrados, ubicada en el corazón de la urbanización El Peñon. En ese entonces, era un sitio urbano, alejado de la ciudad, pero encantador, cualidad que aun conserva.

El 04 de Junio de 1951 queda formalmente constituido el Caracas Sports Club.

El Grupo promotor de menos de treinta personas, se ve en necesidad de aumentar el número de asociados a doscientos miembros, para poder cubrir el costo del terreno y su acondicionamiento para la práctica del cricket, el hockey sobre grama, el fútbol, la natación, el tenis y posteriormente el Softbol y el squash, todos ellos deportes que aún se practican. Durante algunos años el arco y flecha, el bádminton y las bolas criollas figuraron entre las actividades deportivas que lamentablemente no se continúan ya hoy practicando.

En el terreno adquirido, había un depósito que se convirtió en un bar. Más adelante se construyó una Casa Club que a lo largo de los años ha sufrido varias remodelaciones. Actualmente cuenta con acogedoras instalaciones, como son: un bar muy amplio, un restaurante con una moderna cocina y grandes ventanales que permiten gozar de un placentero paisaje, un salón multiuso, un salón para jugar pool, un salón para juegos de mesa. Desde el salón principal se disfruta de la vista de la impresionante cordillera “El Ávila”, que separa Caracas del Mar Caribe.

Hoy en día el Club cuenta con cuatrocientos miembros de más de treinta nacionalidades distintas, es decir una especia de “Naciones Unidas”. Se trata de un Club multilingüe y policultural, en el que reina la camaradería y la convivencia entre sus miembros. El Club tiene tal atractivo, que quienes han sido socios en algún tiempo de sus vidas, no lo olvidan, lo recuerdan tanto que cuando visitan Caracas, no pierden la ocasión de ver como los jóvenes de hoy lo disfrutan, y son ellos los que mantendrán vivo el cariño de los que lo han precedido.